20 janv. 2007

del teatro como víspera

[cuando se apagan las luces de la sala vuelvo a una víspera (que quizá para mí es la de la noche de reyes), que, por desgracia, la mayor parte de las veces termina como el acto de revelación de unos padres...]
el acto creativo como una víspera constante del descubrimiento; no hay concreción, el acto no finaliza con la representación (primera), sino que disfruta, a diferencia de otras disciplinas, del "hábito" de la perpetuidad, de la infinitud en la exploración del detalle que no tienen las "artes de obra finita"; el escritor rompe con su obra al publicarla, el pintor al posar el ultimo trazo de pintura, pero sobre el escenario vivimos en una víspera permanente de su ejecución definitiva, en la exploración inagotable de las distintas dimensiones, de los distintos volúmenes que encierra el espectáculo; dentro de cada gesto o palabra, la recomposición de los códigos, el ejercicio fantástico de avanzar en profundidad sin desplazarse...

12 janv. 2007

notas*

* escribe borges que ya no quedan lectores puros, que todo el mundo es un escritor en potencia (la cita no es literal), en un ensayo que predica la superstición del estilo, actitud que podemos encontrar en torno a cualquier disciplina artística (quién pudiera decir forma de arte); es ésta una práctica muy extendida que permite a cualquiera hacer crítica o comentario de una obra (y por qué no, de un vaso de vino) a partir de una serie de frases o clichés convenientemente formulados y que, basicamente, nunca se alejan demasiado de la superficie; juzgamos (me incluyo, como no) a partir de conceptos como el color, la correcta adjetivación o puntuación, la composición, el encuadre...bajo la sorprendente apariencia de que valorar el detalle nos permite alcanzar la esencia de la obra... (eso de que los árboles no nos dejan ver el bosque...) ; por desgracia, hoy en día el camino de la vida artística es el de crear obras del tipo: "agrupación de árboles con variaciones salvajes de origen animal y vegetal", como si en una enajenación matemática creyésemos que la suma de los elementos es igual al conjunto; cualquiera que haya paseado bajo robles y hayas en otoño convendrá conmigo que siempre hay algo más (vaya, me he puesto un poco ñoño)[...]
sin duda, los criterios de la crítica son criterios de consumo; no nos relacionamos con la obra sino que la manipulamos, la consumimos del mismo modo que cualquier otro objeto cotidiano que nunca hemos sentido como parte de nosotros mismos[...]
ese sentido acumulativo de nuestra vida que me devuelve a borges, a "lo importante no es leer, sino releer"; ¿cuántas veces hemos sentido el deseo de volver a leer un libro? ¿cuántas veces hemos ido a ver de nuevo un espectáculo o una película? ¿qué hay en los libros que no nos hace querer leerlos de nuevo? ¿qué hay en nosotros para no querer regresar sobre las páginas ya visitadas?
recuperar la ilusión (1)


ilusión no como engaño: ilusión como la de la noche de reyes; romper con el prejuicio del que va a ver al mago para ver si pilla el truco; hay que dejarse engañar; eso no hace peor al artista, sino mejor al público; y no se trata de ser condescendientes o actuar como si no pasase nada si el mago deja caer las cartas o vemos al conejo dentro del sombrero: no se tratan de embobarse, de negar nuestra percepción, sino de reencontrarnos con nuestro espíritu más esencialmente puro (no sé si infantil) para disfrutar las cosas de otra forma;
el público hostil
por todas partes, lejano, ávido de consumo, sin necesitar el arte más que como un complemento para su ocio
la complicidad perdida: esa es la esencia de la relación actor-espectador, y tiene que reencontrarse; es necesario activar un modelo en el que el espectador es consciente de su papel dentro del teatro: ahí es donde se encuentra la gran ruptura en la comunicación entre escena y sala: en el camino de ida y vuelta, en el regreso; el público aviva el espectáculo completando la ilusión...
sin duda nuestro trabajo es encontrar un teatro que haga sentir al público lo mismo que hemos sentido cuando el mago descubre la carta que nosotros creíamos haber elegido libremente...