he trabajado con una fe que no había disfrutado antes, con el placer del esfuerzo y de la exigencia, con la decepción de mi incapacidad y mis limitaciones, con el impulso y la necesidad, y también sin ellos, por desgracia; he atravesado las horas casi sin darme cuenta, a trompicones a veces, a ciegas muchas otras, para redescubrir que lo importante es saber que ya somos otros, ajustar la percepción de los cambios a la velocidad del tiempo para poder observarlos desde fuera
no creo haber creado una fortaleza a partir de peor debilidad; quizá no haya sido lo suficientemente decidido; pero creo haber leído entre líneas parte de mi propia historia, y eso me basta
he trabajado a partir de las ideas que hemos compartido durante las sesiones; han ido surgiendo de forma natural porque se enlazaban con todo el teatro que había hecho hasta el momento
mi lugar no está sobre el escenario
en español hay dos palabras para el proceso de aprendizaje: el alumno aprende y el profesor enseña. el francés no hace esa distinción, y el gallego tampoco. yo me encuentro más cómodo en esa idea, en la de un único proceso que ambos recorren en la misma dirección, en lugar de dos caminos que tienen orígenes distintos y que aspiran a encontrarse
en lugar del “apprendre à désapprendre”, y para enredar un poco las cosas, propongo la idea de enseñar a aprender, porque me parece lo más complicado de un proceso (el de su formación) que el actor ha de acometer casi siempre en solitude
el trabajo con las emociones me parece el más complejo e inaccesible; es posible encontrar una vía metodológica?
he encontrado una buena dosis de preguntas; la mayoría hacen referencia al problema del trabajo con los actores, al proceso de comunicación, al lenguaje, a poder concretar la abstracción en palabras o instrucciones sencillas; no me hago esas preguntas como actor, sino como futuro formador o director; no he recogido más que algunas notas porque el trabajo que he comenzado a partir de este taller continuará durante bastante tiempo; estará presente en mi trabajo posterior, no me cabe duda, así como ciertas lecturas...he encontrado la edición española del Teatro de la Muerte que espero disfrutar tanto como estas líneas de Rilke:
no creo haber creado una fortaleza a partir de peor debilidad; quizá no haya sido lo suficientemente decidido; pero creo haber leído entre líneas parte de mi propia historia, y eso me basta
he trabajado a partir de las ideas que hemos compartido durante las sesiones; han ido surgiendo de forma natural porque se enlazaban con todo el teatro que había hecho hasta el momento
mi lugar no está sobre el escenario
en español hay dos palabras para el proceso de aprendizaje: el alumno aprende y el profesor enseña. el francés no hace esa distinción, y el gallego tampoco. yo me encuentro más cómodo en esa idea, en la de un único proceso que ambos recorren en la misma dirección, en lugar de dos caminos que tienen orígenes distintos y que aspiran a encontrarse
en lugar del “apprendre à désapprendre”, y para enredar un poco las cosas, propongo la idea de enseñar a aprender, porque me parece lo más complicado de un proceso (el de su formación) que el actor ha de acometer casi siempre en solitude
el trabajo con las emociones me parece el más complejo e inaccesible; es posible encontrar una vía metodológica?
he encontrado una buena dosis de preguntas; la mayoría hacen referencia al problema del trabajo con los actores, al proceso de comunicación, al lenguaje, a poder concretar la abstracción en palabras o instrucciones sencillas; no me hago esas preguntas como actor, sino como futuro formador o director; no he recogido más que algunas notas porque el trabajo que he comenzado a partir de este taller continuará durante bastante tiempo; estará presente en mi trabajo posterior, no me cabe duda, así como ciertas lecturas...he encontrado la edición española del Teatro de la Muerte que espero disfrutar tanto como estas líneas de Rilke:
«[...]entrez en vous même, éprouvez les profondeurs d’où jaillit votre vie; c’est à sa source que vous trouverez la réponse à la question : dois-je créer ?[...]»
